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viernes, 1 de abril de 2016


 La Sainte Chapelle, París. 1241-1248.























La Sainte Chapelle de París es una de las obras cumbres del periodo clásico del Gótico.
  Como sabemos, este arte surge en la región de l´ile de France en la segunda mitad del siglo XII, ligado al crecimiento de las ciudades, y al desarrollo de actividades comerciales y artesanales en éstas.
La Sainte Chapelle era una capilla palatina, es decir, estaba integrada en el Palacio Real.  Luis IX, fue un rey que destacó por su profunda fe y devoción y la mandó construir para albergar diferentes reliquias asociadas a la Pasión de Cristo que  había ido adquiriendo,como la Corona de espinas de Cristo, un fragmento de la Cruz, la Santa Sangre, la piedra del sepulcro, un fragmento de la Santa Lanza y la Santa Esponja (se llama así a la esponja untada en vinagre que dieron a Cristo en la Cruz para calmar su sed). Pero el Rey no sólo llevaba a cabo un acto de devoción sino que por medio de esas importantísimas reliquias colocaba simbólicamente el Reino de Francia en el centro de la Cristiandad, como una nueva Jerusalén.  El hecho de que entre las reliquias se guardara también el supuesto Cayado de Moisés, buscaba legitimar a la monarquía francesa como sucesora de los reyes de Israel.
Se cree que la construcción se inició entre 1241 y1244 y se consagró en 1248, es decir , fue construida en un lapso de tiempo muy corto. Formalmente podemos considerarla como una de las precursoras del estilo radiante que se desarrollará en las décadas siguientes. En cuanto a su autoría, se manejan diversas teorías sobre quién pudo ser el arquitecto que la diseñó pero ninguna de ellas es enteramente satisfactoria. Como curiosidad, el Rey pagó 135.000 libras de plata por la reliquia de la Corona de espinas mientras que la construcción de la Sainte Chapelle se elevó hasta las 60.000.
El edificio,construido en sillares perfectamente tallados de piedra gris, alberga , en realidad, dos capillas: La capilla inferior destinada al personal del palacio  y la capilla superior destinada al Rey, su familia y la alta nobleza cortesana. La capilla inferior sirve como base a la superior . Tiene planta de salón ( planta basilical con tres naves de igual altura), Las naves laterales son estrechísimas y las columnas y arcos que las separan de la nave central tienen como función reforzar el sistema que recoge las presiones de la capilla superior. 
Capilla inferior.
Las dos capillas se comunican a través de dos estrechas escaleras de caracol situadas en las esquinas de la fachada occidental. La capilla superior que alcanza en su interior los 20 m. de altura, es un verdadero prodigio en el que las formas parecen desmaterializarse y en el que las luces de colores dan un paso más en ese viejo propósito de convertir  el espacio de la iglesia en un lugar de transformación espiritual . Concebida como un joyero , puesto que va a albergar las reliquias de la Pasión de Cristo, se trata de un espacio de una sola nave en el que los muros desaparecen prácticamente en el espacio intercolumnios para dejar sitio a unas maravillosas vidrieras que llegan a alcanzar los 15, 35m. en las paredes laterales y los 13,35m. en el ábside ( esta disminución de la altura de las vidrieras genera la sensación de que el espacio es más profundo que en la realidad).
De esta manera, en el interior, como únicos elementos portantes apreciamos unos estilizados pilares fasciculados que recogen las cargas de la bóveda de crucería cuatripartirta  que cubre el espacio y que parece flotar sobre él. Al tratarse de un edificio de una sola nave, los arbotantes para contrarrestar los empujes laterales no tendrían ningún sentido por lo que, en este caso , dichos empujes son contrarrestados por unos contrafuertes exteriores. Pero éstos no son suficientes dada la altura del edificio así que el arquitecto concibió una cadena de hierro, prácticamente imperceptible que rodea el edificio y que le proporciona estabilidad.
 El Rey , que accedía desde el palacio a la capilla superior a través de una galería en su fachada occidental solía recogerse a orar en un pequeño nicho abierto en la parte inferior del muro del lado sur en el cuarto tramo , mientras que en el lado norte se abría otro nicho destinado al recogimiento de la madre del Rey. 
El color tiene una importancia fundamental , no sólo en las vidrieras , ya que los fascículos, los muros inferiores, las nervaduras, las bóvedas y las esculturas están policromadas. Los fustes están decorados con la flor de lis dorada sobre fondo azul , símbolo de la monarquía francesa pero también algunos muestran las torres doradas sobre fondo rojo del escudo de Castilla ya que la madre del Rey , por quien éste tenía una gran veneración era la princesa castellana Blanca de Castilla. Asimismo, la bóveda de la capilla superior está decorada con estrellas doradas sobre fondo azul que aluden a la Jerusalén Celestial ( el Paraíso), y las de la capilla inferior, otra vez con las flores de lis de la monarquía francesa.
En las vidrieras, que simbolizan el poder de Dios y  la Inmaculada Concepción,  predominan los tonos azules y rojos y recogen temas del Antiguo Testamento( el Génesis, el libro de los Reyes, ....) así como escenas de la vida de San Juan Evangelista, San Juan Bautista, la infancia y la Pasión de Cristo y de la historia de las reliquias albergadas. Por último, el rosetón occidental, de estilo flamígero  que fue realizado entre 1485-1495 y sustituyó al original, ilustra el Apocalipsis. 
 La Capilla tiene además, otros significados simbólicos: La  Corona de Cristo y el resto de las reliquias situadas originalmente en un relicario del ábside , aparecen acompañadas de los doce apóstoles cuyas esculturas se adosan a los pilares fasciculados aludiendo de este modo a la Última Cena, primer acto de la Pasión de Cristo a la que está dedicada la capilla. 


La flecha que remata  el exterior de la capilla  y que acrecienta la verticalidad y la sensación ascensional del edificio, es una Nueva Torre de Babel , pero mientras la primera se cayó por desafiar a Dios y provocó la confusión entre los hombres, ésta sustentada sobre el Cristianismo no se desmorona  y en el que la luz aunque en realidad, la flecha que podemos ver actualmente fue realizada en la exhaustiva restauración que sufrió la Capilla en el siglo XIX). 
 Vista del exterior con la cabecera orientada hacia el Este y la flecha.
Y es que la Sainte Chapelle sufrió una serie de accidentes, algunos provocados como los ataques ,destrucciones y saqueos que sufrió durante la Revolución francesa, que la dejaron en muy mal estado. Por eso, en 1836 se decidió iniciar la restauración, restauración que resultó muy minuciosa y  escrupulosa y podríamos que decir que ejemplar para lo que eran los criterios imperantes en esa época, tanto restaurando los elementos deteriorados o reponiendo los elementos perdidos. Así, aunque sepamos que algunas de las esculturas y de las vidrieras que contemplamos hoy en día no son las originales, no podemos dejar de fascinarnos ante esta arquitectura elegante, estilizada, luminosa y profundamente conmovedora.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Catedral de Chartres. Francia.1180-1250.




La catedral de Chartres se construyó básicamente entre 1180 y 1250 es decir, en un periodo de la Edad Media que coincide con el resurgimiento de la vida ciudadana debido al enorme desarrollo que van a tener las actividades artesanales y comerciales. Muchos siervos abandonarán los campos y se establecerán en las ciudades, huyendo de las arbitrariedades de los señores feudales y buscando un futuro más prometedor. El crecimiento de estas ciudades propiciará que los obispos de éstas impulsen la construcción de nuevas catedrales en las que se implicarán todos los habitantes: Artesanos y gremios, comerciantes burgueses , nobles,….
La Catedral gótica de Chartres se levantó sobre los cimientos de la anterior románica que había sido pasto de las llamas al poco tiempo de finalizarse su construcción. En 1180, justo después de suceder el incendio, el obispo de Chartres promoverá la construcción de esta nueva catedral, más grande que la anterior y ya en el nuevo estilo gótico que había empezado a desarrollarse poco antes en otras ciudades del Centro-Norte de Francia. En ella se activaron todos los recursos propios de las catedrales: donaciones de clérigos, artesanos, aristócratas, reyes y la explotación de las reliquias de los santos para obtener los enormes fondos económicos necesarios para afrontar tal proyecto. El resultado es una de las más grandiosas catedrales, con unos magníficos conjuntos de vidrieras y de esculturas entre las que sobresalen las de los dos pórticos del transepto.
La planta, como es habitual, es de cruz latina con tres naves en el cuerpo . El transepto, en este caso, está formado también por tres naves. También es frecuente en el gótico que la cabecera se alargue y ensanche, presentando 5 naves que se curvan en torno al ábside creando una doble girola que permite el acceso a 5 capillas absidiales . En este caso el triforio, que ha reducido su anchura respecto a los triforios románicos o del gótico inicial, recorre prácticamente todo el perímetro de l templo.
La iglesia está construida en piedra y sus muros aparecen horadados por numerosos y grandes vanos decorados con vidrieras. Las vidrieras de Chartres son un magnífico ejemplo por su calidad , minuciosidad, riqueza de colorido y tamaño de la maestría técnica adquirida por los maestros que las realizaron. Se conservan muchas de las originales, y en ellas vemos ilustrados, entre otros, temas de los Evangelios que responden a un programa iconográfico muy preciso y que se repiten en otros templos.
Las vidrieras de las catedrales góticas tienen una importancia fundamental en su desarrollo constructivo. El templo, imagen de la Jerusalén celestial se baña de la luz filtrada por ellas, convirtiéndose en una especie de joyero al que llegan todos los matices de la luz divina. Esta luz es asimilada al espíritu puesto que es esencialmente divina y expresa el poder de Dios. Es una sustancia que se distingue de las demás porque puede atravesar los cristales y las piedras preciosas sin romperlos. La luz que atraviesa los cristales simboliza también la Inmaculada Concepción. El efecto creado por las luces de distintos colores filtrándose en el interior e incidiendo en sus superficies creaba en el ánimo del fiel la sensación de estar en un espacio que se diferenciaba del terrenal y lo acercaba al celestial.
Pero, por supuesto, para poder colocar vidrieras y que tuvieran un tamaño que produjera el efecto buscado, los métodos constructivos románicos, con sus pesadas bóvedas de cañón o arista y sus gruesos muros eran absolutamente inadecuados. Había que buscar un sistema constructivo que liberara a los muros de las presiones de las bóvedas para lo que habría que concentrar las mismas en una serie de puntos y no a lo largo de todo el muro. Como podemos apreciar en Chartres, esto se consiguió con el empleo del arco ojival o apuntado y de las bóvedas de crucería. El arco apuntado , como los que vemos en los vanos y portadas, en los arcos formeros situados entre la nave central y las laterales o en los arcos perpiaños que separan los tramos de bóvedas, ejerce empujes laterales menores que el de medio punto, lo que permite su elevación independientemente de la anchura que alcance en su base. Esta falta de reciprocidad entre flecha (altura) y luz (anchura) permitió esa mayor apertura de vanos.
Las bóvedas de Chartres son de crucería cuatripartita. Éste es el gran descubrimiento técnico del gótico. Dicha bóveda de crucería es el producto de la intersección de dos bóvedas ojivales perpendiculares que se cortan en las nervaduras, a través de las cuales se harán converger las presiones de la cubierta en los capiteles de los vértices del tramo rectangular que cubren. Desde dichos vértices, las nervaduras se prolongan verticalmente hacia el suelo en finas columnas adosadas por las cuales las cargas ( presiones verticales que ejerce la bóveda)se trasladan al suelo. Cada nervio y arco de las bóvedas se prolonga, por tanto, verticalmente en una columnilla y éstas se juntan formando los llamados pilares fasciculados.
Pese a todo, la transmisión vertical de fuerzas no era suficiente para contrarrestar los empujes laterales hacia el exterior que en muchas iglesias románicas eran absorbidos por las bóvedas de cuarto de cañón que cubrían las naves laterales. Al haber, por lo general, en el gótico una gran diferencia de alturas entre la nave central y las laterales, los empujes que ejercerá la bóveda de la nave central se contrarrestarán por medio del arbotante o botarel que es un arco exterior de gran radio que partiendo de cada uno de los vértices del tramo de bóveda sobrevuela la nave lateral descargando los mencionados empujes en un grueso pilar de sección rectangular llamado estribo,anexo a los muros exteriores de las naves laterales . Chartres fue la primera catedral en las que se utilizó todo el potencial de los arbotantes, haciendo que en cada uno de los potentes estribos descarguen a distintas alturas, tres arbotantes, estando los dos más bajos unidos entre si por medio de columnillas radiales que ofrecen más estabilidad.
Aunque por lo general los estribos estaban rematados por un pináculo que les aportará resistencia y estabilidad, en Chartres vemos que éstos no son utilizados. Observando el exterior de la catedral, apreciamos que la arquitectura gótica está, básicamente pensada hacia el interior de la Iglesia. Todos los empujes, y todos los elementos constructivos que los contrarrestan van hacia el exterior. Su volumetría exterior refleja la construcción en esqueleto del interior e incluso su propia estructura.
Es importante destacar la idea de infinitud de la arquitectura gótica. Por diversas circunstancias, las iglesias rara vez eran terminadas en una sola fase de construcción, pero en la propia imagen del edificio parece buscarse esa sensación de algo dinámico, inacabado y en proceso. Esto se puede observar en las torres que flanquean el portal occidental ya que éste, llamado pórtico Real, junto con la torre sur, más robusta y baja, que lo flanquea, fuero erigidos a finales del siglo XII y son los únicos restos de la catedral románica destruida por el incendio.
Sin embargo, la torre norte, más estilizada y alta,no fue erigida hasta el siglo XVI.
El tratamiento de las esculturas del Pórtico Real es todavía muy rígido y estereotipado y aunque introduce tímidamente elementos naturalistas, podemos decir que está más cerca de la estética románica que la del nuevo estilo gótico. Sin embargo en los dos extremos del transepto, nos encontramos dos magníficos pórticos triples,ya del siglo XIII, poblados de maravillosas esculturas y relieves que son un brillante testimonio de la escultura del gótico clásico.
Aquí, la estereotipación y la rigidez románicas han dado paso a un naturalismo minucioso y a unos gestos más naturales, templados y serenos.
También en los portales la iconografía de las esculturas es muy precisa y, como veremos, se repetirá en todas las catedrales góticas. Encontramos un portal dedicado a Cristo, mostrando sus llagas y presidiendo el Juicio Final, apóstoles y santos o un portal en el que se representan la Anunciación, la Visitación, el nacimiento de Jesús, la adoración de los pastores, la de los Reyes Magos o la huida a Egipto, u otro dedicado a la Virgen en el que se ve su dormición y su coronación por Cristo como soberana celestial.
Como hemos visto al recorrer la catedral o al observar esos pórticos cubiertos de esculturas minuciosísimas, llenas de pequeños detalles, la mirada gótica es antitética de la clásica. Si en ésta se puede adquirir la imagen del edificio en su totalidad desde un solo punto de vista, la mirada gótica es dinámica y exige el recorrido visual (y físico si se trata de un edificio) sobre la obra, para construir una imagen constituida por las impresiones recogidas. Así, odríamos decir que la visión gótica es una visión de lectura que asimila todos los aspectos y detalles observados.
Todo lo comentado nos permite decir que la de Chartres es, no sólo una de las principales catedrales góticas francesas como Amiens, Reims Rouen o Notre Dame de Paris, sino también uno de las construcciones más impresionantes y magníficas jamás construidas.

jueves, 27 de agosto de 2009

Catedral de Notre Dame de París.1177-1250.



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Notre Dame de París.1177-1250.

Podemos decir que la gótica es la era de las catedrales. A mediados del siglo XII surgiría el nuevo estilo, muy vinculado al crecimiento de las ciudades de la Île de France, región en torno a París. El extraordinario progreso de las ciudades, el crecimiento económico y el desarrollo de los gremios en éstas, así como la religiosidad de sus habitantes, produjeron un enorme impulso constructivo que hizo que en un breve lapso inicial se erigiese un enorme número de catedrales, primero en Francia, pero luego, rápidamente, por España, Alemania, Inglaterra, Alemania y otros países europeos. El estilo gótico pervivirá hasta el siglo XVI en muchos lugares de Europa.
Notre Dame es una de las más bellas catedrales góticas francesas. Está construida totalmente en piedra y tiene la habitual planta de cruz latina y cinco naves con una cabecera muy alargada, como es habitual en el gótico, en la que se mantienen dichas cinco naves , generando en torno al ábside una doble girola que permite el acceso a las capillas absidiales. Además, entre los contrafuertes laterales también se sitúan capillas que reducen la diferencia de anchura del cuerpo respecto al transepto.
Los arcos formeros son ojivales y se alzan sobre gruesas columnas. Las naves laterales están cubiertas por bóvedas de crucería cuatripartita. Sobre las adyacentes a la central  se sitúa una tribuna ( que en las catedrales góticas posteriores se convertirá en un estrecho pasillo llamado triforio).
Dicha tribuna se abre a la nave central por medio de ventanas pareadas rematadas por arcos ojivales e incluso se prolonga en torno al ábside sobre la girola. El claristorio ( Parte de la iglesia dónde se sitúan ventanas y vidrieras) está ocupado por amplias vidrieras. Las vidrieras de las catedrales góticas tienen una importancia fundamental en su desarrollo constructivo. El interior del templo, imagen de la Jerusalén celestial, es un espacio de transformación espiritual y se baña en la luz filtrada por ellas, convirtiéndose en una especie de joyero al que llegan todos los matices de la luz divina. Esta luz es asimilada al espíritu puesto que es esencialmente divina y expresa el poder de Dios. La luz que atraviesa los cristales simboliza también la Inmaculada Concepción. Además de las vidrieras con forma de lanceta , vemos unas enormes vidrieras circulares en los extremos del transepto y en los pies de la iglesia sobre la triple portada.
Pero claro, los sistemas constructivos empleados en el románico no permitían abrir semejantes vanos para ser ocupados por vidrieras así que lo que caracteriza al gótico es que tuvieron que idear un nuevo procedimiento que es el que estamos viendo aún en ciernes en Notre Dame.Esto se consiguió con el empleo del arco ojival o apuntado y de las bóvedas de crucería. El arco apuntado ejerce empujes laterales menores que el de medio punto, lo que permite su elevación independientemente de la anchura que alcance en su base. Es esta falta de reciprocidad entre flecha (altura) y luz (anchura) la que permite una mayor apertura de vanos. La bóveda de crucería es el producto de la intersección de dos bóvedas ojivales perpendiculares que se cortan en las nervaduras, a través de las cuales se harán converger las fuerzas en los vértices del rectángulo que cubren. Desde ellos las cargas (fuerzas verticales hacia el suelo)se trasladarán al suelo por medio de fascículos ( finas columnas adosadas) que en el caso de Notre Dame llegan hasta los capiteles de las columnas que separan la nave central de las laterales. Pese a todo, la transmisión vertical de fuerzas no era suficiente para contrarrestar los empujes laterales hacia el exterior. Al haber una gran diferencia de alturas entre la nave central y las laterales, los empujes que ejerce la bóveda de la nave central , en este caso de crucería sexpartirta, se contrarrestarán por medio del arbotante o botarel que es un arco exterior de gran radio que partiendo de cada uno de los vértices del tramo de bóveda sobrevuela la nave lateral descargando los mencionados empujes en un grueso pilar de sección rectangular anexo a los muros exteriores de las naves laterales llamado estribo o contrafuerte. Dichos estribos están rematados por pináculos que les aportan resistencia y estabilidad.
La aguja sobre el crucero se añadió en el siglo XIX, durante la restauración dirigida por Viollet le Duc.
En el exterior destaca también la fachada occidental, flanqueada por dos enormes torres de sección cuadrada que en este caso no están rematadas por agujas. También en la fachada occidental apreciamos el triple portal con la magnífica decoración escultórica en la que la estereotipación y rígidez románicas han dado paso a un arte mucho más naturalista que toma la observación atenta de la realidad como punto de partida. Algunos temas de estos portales son los mismos del románico. Así, aparece el Juicio final con los pecadores enviados al infierno o los justos al cielo pero el Cristo que preside esto aparece mostrando las huellas de su martirio, flanqueado por ángeles que portan los instrumentos de éste ( La cruz y la lanza con la que se le traspasó el costado).Además, ahora aparece la sensibilidad hacia la figura de la Virgen que se concreta en que aparezca ante Jesús, intercediendo por los hombres en el juicio y que se dedique un portal a escenas de su vida y a la imagen de la Coronación de la Virgen por Cristo como soberana del cielo. Todo el programa iconográfico de la catedral, tanto el de las vidrieras como el de las esculturas de las portadas en extremadamente preciso y concreto y responde a una voluntad de influir por estos medios en el fiel que se acerca a orar.